Fundamentos

EVANGELISTA SAN MARCOS, Nuestro Patrono e inspirador

San Marcos es un cristiano de los primeros tiempos, también conocido como Juan Marcos. Aparece mencionado inicialmente en el Libro de los Hechos (12, 12), en el mismo libro se relatan sus viajes con los apóstoles Pablo y Bernabé (12, 25-13,13.) y luego solo con Bernabé (15,37-39). Pablo citará varias veces a (Juan) Marcos en sus cartas Colosenses 4,10; 2ª de Timoteo 4,11 y Filemón 24.
Marcos es considerado, por los estudiosos de la Biblia y de la historia de los primeros cristianos, como discípulo y secretario del apóstol Pedro. Según el Libro de los Hechos el apóstol al ser liberado por el ángel de la cárcel, llega a la casa de (Juan) Marcos (Hch 12, 12), en la 1ª Carta de Pedro (5,13) lo incluye en el saludo final llamándolo “HIJO”. La tradición dice que es precisamente en la casa de Marcos, donde se ubica el Cenáculo (la sala donde Jesús y sus discípulos celebran la última cena).

Se le atribuye a San Marcos el relato escrito más antiguo sobre la vida de Jesús, entre los años 60-70 d.C., si bien en el orden bíblico está en segundo lugar (por data de traducción). El vínculo entre Pedro y Marcos ha llevado a varios estudiosos a citar al primero como la fuente del evangelio, sobre todo citando los Hechos de los Apóstoles 10, 34-40, donde Pedro presenta un compendio de lo que será el texto marquiano. El evangelista habría escrito su relato orientado a gentiles (no judíos) recién convertidos, en especial de Roma, por ello su relato es sencillo y de lenguaje preciso.
En su madurez se instala finalmente en Alejandría, donde realiza su misión. Es considerado el Patriarca de los Cristianos de Egipto: los Coptos.
No necesitaba estar en primera línea, sino que prefería mantenerse en un discreto segundo plano. Su renombre se debe no a su vida, sino a su Obra.
Sus reliquias descansan en la Basílica de San Marcos, en la ciudad de Venecia (Italia) desde 828 aproximadamente, a excepción de su cráneo que permanecería en la Catedral Copta de Alejandría.

León, ícono de San Marcos

Apocalipsis 4, 6-8 (Cf. Ez 1, 10 y Ez 10, 14)
En medio del trono y alrededor de él, había cuatro Seres Vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás.
El primer Ser Viviente era semejante a un león; el segundo, a un toro; el tercero tenía rostro humano; y el cuarto era semejante a un águila en pleno vuelo.
Y repetían sin cesar, día y noche: «Santo, santo, santo es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que era, el que es y el que vendrá».

La tradición de la Iglesia asocia a cada evangelista con uno de los Seres Vivientes que proclaman la Gloria de Dios, en las revelaciones de San Juan.
El Águila, a San Juan ya que al ser el último en escribirse, tiene una visión más elevada de la vida y enseñanzas de Jesús, como un águila en vuelo.
El Hombre, a San Mateo quién inicia su evangelio presentando la genealogía de Jesús, mostrándolo como descendiente del Rey David y de Abrahán.
El Toro, a San Lucas, quien comienza relatando la historia de Zacarías padre de Juan el Bautista, quien se encontraba cumpliendo su servicio sacerdotal en el Templo.

San Marcos “una voz que grita en el desierto”

San Marcos sitúa el inicio de su Evangelio en el Desierto de Palestina, con tres hechos importantes.

  •  La predicación de San Juan Bautista.
  •  El Bautismo de Jesús en el rio Jordán.
  •  Los 40 días de Jesús en el desierto.

Esta ubicación geográfica genera la asociación de San Marcos y el León, el animal más grande, fuerte y majestuoso del desierto de Palestina.

Los Valores que entrega San Marcos a nuestra Comunidad

  • Indagador, se preocupa de buscar los diversos relatos existentes de la vida y enseñanzas de Jesús.
  • Pensador, reflexiona los diversos relatos encontrados, para dar cuerpo a su relato.
  • Organizado, realiza un relato organizado de acuerdo a cómo ocurrieron los hechos de la vida de Jesús.
  • Autónomo, realiza un trabajo responsable para lograr su misión.
  • Íntegro, busca conocer y entregar la verdad de lo ocurrido en la vida de Jesús.
  • Seguro, tiene la confianza en sus capacidades para transmitir la verdad sobre la vida de Jesús.
  • Tolerante, siendo judío escribe su Evangelio dirigido especialmente a los No Judíos (gentiles/paganos) recién convertidos.
  • Solidario, se preocupa de demostrar como Jesús tiene especial preocupación por los necesitados.
  • Evangelizador, su gran misión es transmitir la Buena Nueva del Reino de los Cielos que trae Jesús.