
Durante el presente verano, nuestro grupo de Guías y Scouts San Marcos vivió un campamento que, sin duda, quedará en la memoria de todos sus participantes.
La actividad se inició en la localidad de Yumbel, en la Región del Biobío, donde desde el comienzo la naturaleza nos puso a prueba. Debido a la grave emergencia que afectaba a las regiones del Maule y Ñuble, se tomó la difícil pero responsable decisión de evacuar el lugar, priorizando siempre la seguridad de todos.
Lejos de desanimarnos, esta situación fortaleció nuestro espíritu de servicio, organización y resiliencia. Gracias a las gestiones de la jefatura, se logró encontrar un nuevo destino en Cumpeo, conocida como la icónica tierra de Condorito, donde fuimos acogidos en un entorno natural seguro y propicio para continuar nuestras actividades.
El campamento se reanudó con una mirada más consciente y reflexiva. En señal de respeto hacia las personas afectadas por la catástrofe, se optó por realizar una celebración distinta, marcada por la sobriedad y la empatía.
Esta experiencia nos permitió comprender que el fuego más importante no es el que arde en una fogata, sino aquel que nos une como comunidad frente a la adversidad.