
La práctica del deporte escolar constituye un pilar fundamental en la formación integral de nuestra comunidad educativa, trascendiendo el desarrollo físico para consolidarse como un estilo de vida. A través de la competencia sana, el trabajo en equipo y la disciplina, el deporte fortalece el sentido de pertenencia y fomenta valores esenciales como la resiliencia y el respeto en nuestros alumnos y alumnas. Conscientes de su impacto positivo en el bienestar emocional y el rendimiento académico, nuestra institución destaca la gestión estratégica y la visión formativa de la coordinación de deportes, pieza clave para que el corazón deportivo de nuestro colegio siga latiendo con fuerza y excelencia.
En este contexto, conversamos con Leonardo Orellana, Coordinador de Deportes del Colegio San Marcos, quien analiza la fuerte identidad deportiva del establecimiento y el impacto de la actividad física en el desarrollo socioemocional de los estudiantes.
Identidad en torno al básquetbol
Para Orellana, el deporte influye directamente en múltiples dimensiones del aprendizaje. “Favorece el desarrollo social, emocional y físico, permitiendo que los estudiantes asuman roles y logren metas tanto personales como grupales”, explica. En el caso particular de San Marcos, esta formación tiene un epicentro claro: “Nuestro colegio siempre se ha destacado por sus ramas, pero el deporte fuerte sin duda es el básquetbol. La familia se reúne semana a semana en torno a la competencia, fortaleciendo nuestra identidad”.
Ese sentido de pertenencia es el que impulsa a los alumnos a representar los colores institucionales con orgullo, creando un vínculo que trasciende las aulas y une a las familias en las graderías.
Proyecciones 2026: Masividad y excelencia
De cara a esta nueva temporada, la coordinación se ha trazado metas claras para robustecer la oferta programática. El objetivo es lograr una alta participación estudiantil en las diversas ramas, de la mano con un desempeño sobresaliente en las Olimpiadas BostonEduca y los Juegos Deportivos Escolares.
“Año a año tenemos muchos estudiantes que destacan en distintas áreas. Con ese talento y un sólido trabajo grupal, buscamos mejorar nuestros registros y lograr estar en lo más alto de la Copa de Campeones“, asegura el coordinador sobre las expectativas para el hito máximo de la red.
El desafío de la tecnología y la motivación activa
Leonardo identifica el sedentarismo tecnológico como el principal obstáculo del deporte escolar actual. “Hoy es un desafío sacar a los niños de las pantallas; a veces ven el deporte como una obligación y no como una opción divertida de superarse. Por eso, tenemos que ser muy activos para mantener una buena asistencia y participación durante todo el año”, comenta el profesional.
Para finalizar, Orellana entrega un mensaje clave a los padres y apoderados sobre el acompañamiento respetuoso: “El deporte forma personas a través del desarrollo físico y mental, pero lo óptimo es que los sueños nazcan de los niños y no sean impuestos por los padres. Simplemente hay que dejar que esos sueños se cumplan en base al tiempo y al esfuerzo, asegurándonos de que los niños nunca digan que no pudieron por falta de apoyo”, concluye.