
En una jornada marcada por la emoción y el sentido de comunidad, el Colegio San Marcos dio inicio a la esperada celebración de su 73° aniversario. La víspera de esta gran fiesta comenzó con un acto espiritual y celebratorio que reunió a toda la comunidad educativa, en el gimnasio del colegio, que se transformó en un gran templo.
La jornada comenzó con una significativa liturgia con comunión, presidida por nuestro encargado de pastoral. Este espacio permitió a estudiantes, docentes y funcionarios agradecer por el camino recorrido durante más de siete décadas de excelencia y formación, poniendo la mirada en los valores que definen nuestra identidad institucional, en espacial los rasgos del perfil del alumno marquiano, como señalara nuestro encargado de pastoral.
Luego nuestro rector se dirigió a la comunidad educativa, saludándola por los 73 años y el compromiso con un proyecto que comenzó junto a Jesús hace 2000 años y que desde hace 73, se hace vida en nuestra comunidad.
El punto más emotivo del encuentro ocurrió tras finalizar el momento litúrgico, cuando la presencia de nuestro querido símbolo, “Marquitos”, desató la alegría en el patio central. Entre aplausos y cánticos, toda la comunidad se unió en una sola voz para entonar el tradicional “Cumpleaños Feliz”, luego junto a nuestro rector, apararon las velas de la torta que acompaño el momento.
El momento cúlmine llegó cuando se apagaron las velas de la gran torta de cumpleaños, simbolizando el compromiso renovado de cada integrante de nuestra comunidad con el proyecto educativo del San Marcos.
Tras esta celebración general, cada curso, liderado por su profesor jefe, compartió un momento de convivencia y alegría en sus respectivas salas, donde disfrutaron de una torta preparada especialmente para festejar este nuevo año de vida del colegio.
Esta instancia permitió fortalecer los lazos de amistad y compañerismo que son la base de nuestra gran familia marquiana.
¡Felices 73 años, Colegio San Marcos! Que este aniversario sea un reflejo del orgullo que sentimos por nuestra historia y el entusiasmo con el que miramos hacia el futuro.