
En una atmósfera de profundo recogimiento y fraternidad, la comunidad del Colegio San Marcos se congregó para celebrar la tradicional Eucaristía de Bienvenida dedicada a las familias de los nuevos estudiantes que se integran a la institución.
La coincidencia de esta recepción con el inicio de la Semana Santa marcó un momento especialmente significativo, invitando a los presentes a vivir un doble hito: el comienzo de su historia en el colegio y la preparación espiritual para el Triduo Pascual.
La liturgia estuvo guiada por las lecturas propias de este tiempo. En la primera lectura se proclamó al profeta Isaías (Is 42, 1-7), con la presentación del “Siervo de Dios”, aquel que no grita ni quiebra la caña cascada, sino que trae luz y justicia con ternura.
Por su parte, el Evangelio según san Juan (Jn 12, 1-11) relató la unción de Jesús en Betania por parte de María, quien derramó un perfume de nardo puro de gran valor a los pies del Maestro. El celebrante destacó especialmente el versículo “Y la casa se llenó de la fragancia del perfume”, utilizándolo como una metáfora para el momento que vive la comunidad.
“Al igual que aquella casa en Betania, hoy nuestro colegio se llena de una nueva y maravillosa fragancia con la llegada de cada uno de ustedes”, expresó el sacerdote durante la homilía. “Ustedes no son un número más; son rostros, historias y corazones que vienen a enriquecer este hogar espiritual y académico”.
Uno de los momentos más significativos de la celebración fue la reflexión en torno a los pilares que sostienen la propuesta educativa y pastoral del establecimiento. En un mundo en constante cambio, se reafirmó la identidad católica del Colegio San Marcos, no como una mera etiqueta o tradición estática, sino como una experiencia de vida activa y transformadora.
Se enfatizó que esta identidad se fundamenta en tres dimensiones clave:
La centralidad de la persona: inspirados por el Evangelio, el compromiso es educar mirando a Cristo, reconociendo el valor único, la dignidad y los talentos de cada estudiante.
El rol de la familia: el colegio no sustituye a los padres, sino que camina a su lado, destacando la corresponsabilidad en la formación en la fe y en los valores, e invitando a las nuevas familias a involucrarse activamente en la vida comunitaria.
Excelencia unida a la caridad: siguiendo la lectura de Isaías, se busca formar jóvenes competentes y líderes, pero con un corazón sensible, constructores de paz, justicia y solidaridad.
La acción de gracias estuvo a cargo de nuestro rector, quien agradeció por las nuevas familias, por la tarea formativa del colegio y por el perfil de estudiante inspirado en Jesucristo, a través de nuestro patrono San Marcos.
Al concluir la Santa Misa, los nuevos integrantes de la familia marquiana participaron en un compartir fraterno, organizado por el Centro de Padres y Apoderados, generando un espacio de encuentro y cercanía.
Con este significativo momento de fe y comunidad, el Colegio San Marcos da inicio a un nuevo ciclo, pidiendo a Dios que bendiga a cada familia que hoy se integra y comienza este camino junto a nosotros. ¡Bienvenidos a su nueva casa!